Consejos para el cambio de la bomba de agua

El sistema de refrigeración es básico en tu coche, porque permite que el motor opere a una temperatura óptima y evita sobrecalentamientos. Para conseguir una bomba de agua barata, la mejor opción será: reciclaperezoso, porque es un desguace que se caracteriza por ofrecerte repuestos de calidad a un bajo coste.

Sin embargo, debes tener en cuenta que esta es una reparación que puedes hacer incluso en casa, y por esto te he preparado este post. Así que, si quieres saber más sobre el proceso y los precios que puede tener, te invito a que sigas leyendo atentamente.

¿Cuánto cuesta y cómo cambio la bomba?

Es de vital importancia tener en cuenta que, cuando quieres hacer la reparación en un taller esta tendrá un precio basado en la mano de obra. Este puede variar entre coche y coche, y puede llegar a costar hasta 1000 euros, haciendo que sea una reparación costosa.

Si te animas a hacerla por tu cuenta, puedes encontrar el repuesto por un precio entre los 60 y los 150 euros, lo que implica un ahorro de dinero superior. Sin embargo, debes seguir este procedimiento para hacerlo de manera correcta:

Baja la bomba vieja

Antes de comenzar, tu coche debe estar completamente frío y elevado, con la finalidad de que se pueda drenar todo el líquido refrigerante de una manera eficiente. Comienza por el drenado del líquido refrigerante antes de que toques la bomba de agua.

A continuación, sería recomendable desconectar todas las mangueras que salen de la bomba para que se pueda drenar por completo el refrigerante. Después procede a quitar los tornillos de fijación y a bajar la bomba del motor.

En este punto, debes asegurarte de que la zona está completamente limpia y sin restos de suciedad, para proceder a instalar la bomba nueva.

Monta la bomba nueva

El montaje de la bomba de agua nueva será muy sencillo, pero antes de hacerlo debes asegurarte de que es el mismo modelo de la que acabas de quitar. En caso afirmativo, procede a colocarla en su sitio con los tornillos de fijación y conecta todas las mangueras que habías quitado.

Llena todo el sistema con líquido refrigerante, y asegúrate de que no exista ninguna fuga. Enciende el coche para purgar el sistema, y déjalo calentar para luego apagarlo de nuevo. Rellena el faltante de líquido refrigerante y deja el coche apagado por 4 horas para que puedas utilizarlo de nuevo.