Lo que no encuentras cuando vives en un pueblo

Vivir en un pueblo pequeño está lleno de ventajas y de desventajas a la vez, claro luego esto va en gustos, porque por ejemplo yo que vivo en uno de ellos y habiendo tenido la oportunidad de irme a la gran ciudad, decidí quedarme en lo que de verdad conocía y lo que me daba la verdadera tranquilidad.  Son muchos los pueblos de nuestro país que se han quedado sin gente joven, la falta de trabajo ha hecho que se tengan que ir, la búsqueda de un futuro mejor ha obligado a muchas familias a coger las maletas y dejar atrás su lugar de origen, la falta no solo de trabajo sino también de cosas como hospitales, grandes supermercados hacen que la gente quiera dejar atrás esa vivencia rural y tener a mano todo lo que tenemos en pleno siglo XXI. Yo soy de las que ha preferido seguir en el pueblo, como trabajo desde casa no necesito ir a ninguna oficina elegí la tranquilidad de un sitio en el que no hay coches por todos lados, en el que respiras día a día un aire muy limpio, y en el que puedes pasear sin miedo a que te den un buen susto.

La verdad que muchas de mis amigas han intentado convencerme de que me vaya con ellas, siempre intentan convencerme diciéndome que donde ellas viven hay muchos centros comerciales, que hay discotecas a tutiplén y que podría escribir de muchas más cosas diferentes. Si os soy sincera me lo llegué a pensar en más de una ocasión y a pesar de que es verdad que no disponemos de todas esas cosas mencionadas anteriormente, sí que tenemos una herramienta potente que no deja indiferente a nadie, internet es sin duda lo mejor que nos ha llegado y con ella no hay persona que se pueda quedar atrás. Yo no echo de menos el poder ir a comprar a una tienda de ropa grande en la que no encuentras el fin, si en el pueblo no tienen lo que busco miro en internet y hago mi pedido en menos de lo que te imaginas, si necesito material de oficina para casa no tengo más que entrar en mercamaterial que es donde encuentro fácilmente de todo.

La gente que vivimos en pueblos es verdad que no disfrutamos de una serie de ventajas que te ofrecen las grandes ciudades, pero tenemos las ventajas que solo puedes disfrutar cuando vives en un pueblo.

Factores que debe tener en cuenta un restaurante para tener mucha clientela

Los restaurantes son negocios que no se pueden dormir en los laureles, cualquier tipo de fallo puede hacer que la gente deje de ir y se vean cerrados mucho antes de lo que se imaginan. Cada detalle por muy pequeño que sea cuenta y depende de ellos que la clientela se vaya contenta y quiera no solo repetir sino hablar maravillas de lo que han podido encontrar en nuestro negocio, no olvidemos que ese tipo de referencias a favor o en contra de un sitio así puede subirlo a los altares o por el contrario ahogarlo en un oscuro pozo sin fondo. Por ello la persona encargada del local debe tener algunos aspectos en cuanta para así no cometer fallos con los que después se pueda llegar arrepentir. Por supuesto ni que decir tiene que la limpieza es lo fundamental, pero no solo en el salón, sino que también en la cocina y, sobre todo, ya que es donde se hace la comida que nuestro cliente se va a comer, además nadie quiere que llegue una inspección de momento y le ponga las orejas coloradas.

La comida es fundamental ya que será lo que atraerá a más y más gente a deleitar nuestras especialidades, es aquí donde no se debe escatimar y encontrar un chef que de verdad cumpla con las expectativas, que haga auténticos manjares con los que deje a la gente con la boca abierta. El personal que contratemos también es importante que sepa trabajar de cara al público, debemos llevar al pie de la letra eso de que el cliente siempre lleva la razón, y una persona conflictiva no nos va hacer ningún favor por muy profesional que creamos que sea. Es fundamental que encontremos gente amable y que siempre tenga una sonrisa para los clientes que son los que dejan su sueldo cada día. Y por último y no menos importante trabajar con un distribuidor de textil como http://www.resuntex.es/ con el que trabajaremos codo con codo para que el salón y sus mesa tengan siempre los mejores textiles, servilletas a juego con los manteles, manteles libres de manchas que no desagraden a nuestro clientes,  otros manteles a medida para que no arrastren en algunas mesas, detalles que no parecen importante y que son incluso lo que más ya que la vista es la que nos hace que las cosas nos agraden y queramos repetir que nos desagraden y no queramos volver jamás.